EL LIBRO ROJO DE LA FLORA Y FAUNA DE O¨HIGGINS: LA HORA DE AMPLIAR LAS AREAS PROTEGIDAS

Enviado por Esteban Valenzuela el 01/01/2008 a las 16:10

Dolorosamente maravilloso es el espléndido trabajo emprendido por la CONAF Regional, a cargo de Francisco Mendoza, que concluyó en el libro "Estado de Conservación de la Flora y Fauna Nativa de O´Higgins", cuyos editores fueron Italo Serey, Marcia Ricci y Cecilia Smith-Ramírez.

Carpintero negro.jpgLa investigación es acuciosa, congregó a profesionales de varias universidades (de Chile, de Santiago, Central y Católica, entre otras), y en varias temporadas recorrió toda la región. Los hallazgos son notables: tenemos 900 especias vegetales nativas (otras 300 introducidas), decenas de mamíferos (el zorro culpeo, la guiña) y reptiles-anfibios (como el sapo de cuatro ojos). Lo más perceptible desde los Sapo 4 ojos.jpgcielos, lagunas  y árboles se corrobora: somos una región con 146 especies de aves, siendo muy comunes el fío-fío, la diuca, el chercán y cachudito, mientras otras cinco están en peligro: el carpintero negro, el chucao (sobrevive en Huemul, cordillera al sur-oriente de San Fernando), el choroy, el canastero del sur y el chorlo cordillerano. Entre medio, aquello que nos visita cotidianamente: siete tipos de gaviotas en la costa, los loros tricahues con sus diez colonias en la Región, los tordos, loicas, zorzales y tantas otras especies del milagro de la vida.

Pero debemos actuar. El crecimiento de la agricultura, incluyendo el riego tecnificado que sube por los cerros, la uniformidad forestal en la costa, los incendios y la expansión urbana, obligan a mejorar el moniteroe y sobre todo, ampliar las zonas protegidas. de hecho, somos la única región sin un parque nacional, ya que Cipreses es Reserva, Cocalán es privado, y tanto la zona aledaña a Carén y el Alto Cantillana pertenecen a la Región Metropolitana.

El estudio es categórico es señalar nuevas zonas de alto valor en biodiversidad vegetal y animal que debieran protegerse. Resaltamos los humedales de Cáhuil y Boyeruca, que anidan dos tipos de cisnes; el bosque esclorófilo de la costa que muestra gran diversidad vegetal en la zona de Tanumé (Litueche-Navidad), zonas de la cordillera de la costa como altos Las Palmas, sectores de Chépica, rinconada del Yáquil. Y en la cordillera de los Andes, la importancia del Río Claro (cerrado al público), el sector Huemul (que ha tenido iniciativa privada en su conservación), el corredor natural entra ambas cordilleras que es el bosque nativo de Angostura.

Conversamos hace unas semanas con la subsecretaria de Agricultura, Cecilia Leiva, quien reiteró que se estudia la norma para protección del bosque esclorófilo. Esperamos que el Consejo Regional tome cartas en el asunto. La propia CONAF posee predios en Tanumé que pueden crear un parque con la biodiversidad costera. La Laguna de Cahuil es un tesoro que hay que cuidar, como lo sería prohibir las embarcaciones a motor en sus aguas. Grandes empresas de la región, tienen en sus propiedades lagunas y cerros con alto valor nativo que podrían convertir en zonas de conservación y educación. Es hora de crear un Parque Nacional Andino en nuestra Región considerando la parte alta de Cipreses pasando por el alto  Río Claro para desembocar el alto Huemul.

El mérito del libro es mostrarnos en un espejo la responsabilidad que tenemos con las nuevas generaciones para preservar "lo común y la maravilla de la diversidad" que aún se prodiga. Pero hay que actuar.-

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Francisco de la Barrera
Francisco de la Barrera el 24/01/2008 a las 13:37

Estimado Esteban

Gracias por dar a conocer la noticia.

En www.librorojo.cl existe más información al respecto.

Saludos


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