Con 73 votos ( se necesitaban 71), se logró despachar de la Cámara de Diputados hacia el senado el proyecto de elección directa de los consejeros regionales y la creación de la facultad al Gobierno de traspasar vía negociación competencias y recursos a regiones específicas. Se fracasó, por el conservantismo reinante, de la reforma que patrocinamos creando la figura del "Presidente regional" electo entre los consejeros regionales, para diferenciar la voz autónoma de las regiones del intendente delegado del gobierno central.
Es un paso significativo. La elección democrática obligará a los partidos y plataformas indepen deintes a colocar líderes encabezando sus listas, levantar plataformas políticas sustantivas sobre el futuro de sus territorios. Abrá debate del estado de cosas en los territorios, polémicas, propuestas y agendas. Setenta veces mejor que el actual sistema en que los COREs son designados por asambleas provinciales de concejales sin debate alguno y respondiendo a una arcaica forma de democracia indirecta.
Buscaremos en el comité de Independientes del Senado la posibilidad de reponer la idea de un presidente regional. Por mientras, a celebrar este triunfo a pesar de los sectores ultramontanos de la UDI- no todos- que entre pareos (no votar) y oponerse, buscaron torpedear esta significativa reforma que contó con la energía de los Independientes, el apoyo de la Concertación, el activo respaldo de la gran mayoría de RN encabezados por Germàn Becker. Fue clave la subdere, Claudia Serrano, el respaldo del presidente del CONDADERE, Enrique Von Baer, el aliento del coordinador de Los Federales, Diego Benavente, el respaldo de algunos medios regionalistas, como El Sur, El Mercurio de Valparaíso, El Rancagüino, la red de diarios ciudadanos.
Estuvimos rescatando votos hasta el final y ganamos una batalla en la larga lucha por profundizar la democracia y generar un sistema político que tienda a la participación relevante, la autoresponsabilidad y la autonomía.

