Como un niño anduve mirando de reojo a medianoche en el trayecto entre Pichilemu y Cahuil, por temor a que se cruzara un Tué-Tué, surgiera el culebrón, nos asaltara el Chupacabra, saliera el "cuero" de la Laguna del Perro", nos desviáramos hacia el "Paso Malo", nos sedujera la "Mujer Desnuda", se aravesara la Mula Blanca y finalmente, el "Hombre Chancho" nos llevara a buscar "guacas" donde la "Bruja del Quillay", lugar donde al amanecer nos atacaría el "Peuco Colorado".
Notable. Es la pluma de Carlos Leyton, oriundo de Ciruelos,el pueblito que fue dinámico antes de que el tren potenciara a Pichilemu y donde se crió el Cardenal Caro. Carlos Leyton ha sido un hijo agradecido de su tierra y sus antepasados, que le contaron historias y leyendas para educarlos contra la soberbia, los riesgos naturales, la avaricia. El profesor volvió a su pueblo, creó el espléndido Museo del Niño Rural, allí junto la Iglesia de San Andrés (procesión el 30 de nov), y ahora saca este maravilloso libro titulado "ARTESANOS DE LA PALABRA: HISTORIAS, MITOS Y LEYENDAS DE LA COSTA CARDENALINA".
Leyton da vitalidad a su aldea. Como los ingleses que hacen universal sus leyendas- de Narnia al nuevo Potter-, el profesor retoma lo que escuchó, más lo que descubrieron alumnos de la escuela en las cabalgatas por los rincones de la costa a buscar "leyendas", para conformar un universo propio. Además, se cuenta la historia de Pichilemu, Ciruelos, Cahuil y las otras localidades donde los Promaucaes gozaban su libertad, como ese señor que deambula por las salinas aborreciendo cercos (eso nos dijo).
El libro se encuentra en el Museo de Ciruelos o llamen al editor, un incansable promotor de Pichilemu y comunicador, Washington Saldías al 8-3909922.


#message495231906452320559282005593055202418463353 { overflow:auto; visibility:hidden }