Con una sonrisa envidiable recibierón sus títulos de dominio los vecinos del Condominio de Aurora, con una ceremonia sencilla, pero llena de emotividad, los dueños de los departamentos esperaban con ancias escuchar su nombre y tener ya, entre sus manos el sueño de todo chileno "la casa propia", Justo Pastor, vecino y vicepesidente de la Junta de Vecinos, no sólo dijo palabras ciertas, el escenario en que vivían y el de hoy es un contrapunto importante de perseverancia para sacar adelante una "utopia" que el viernes pasado dejo de ser.
