Esteban Valenzuela Van Treek

Regionalismo Activo

EL PRINCIPITO MURIO EN RANCAGUA, SE LLAMABA CARLOS BERRIOS

Enviado por Esteban Valenzuela el 13/06/2008 a las 19:54

Carllitos Berrios mi amigo.jpg

(Fotografía que nos comparte Lucio Zúñiga, quien estudió con Carlos en el Instituto Inglés).

Hace unos días, leí a Sergio Ramírez, el escritor y ex ministro nicaraguense, que evocaba a "El Principito" de Saint-Exupery, recordándonos que en el mundo racionalista en que vivimos, en el desierto ácido de la agresividad, al piloto francés se le apareció en su imaginación ese niño bello, esteta, que cuidaba una flor en su pequeño planeta y que hablando con el zorro y lo invitaba a criar amigos.

En Rancagua teníamos nuestro Principito y se murió este domingo. Carlos Berríos deambulaba por la ciudad con su rostro griego, perfecto, su nariz dibujada por Dios, y su alegría indescriptible. Todo lo que tocaba lo convertía en arte. El Hotel España, allí en calle San Martín, luce su gusto clásico, por las estatuas blancas, el cuerpo de David, las columnas jónicas o dóricas,  los ángeles, querubines y los adornos etruscos. Muchas casas y algunos pubs conocieron de su gusto, de su mano que colocó belleza a la ciudad gris.

Vivió con libertad y dignidad su condición humana, su modo, aunque sufriera insultos cuando se vestía de Principito o de Penólope.

En 1993, cuando nos empeñamos en ser una de las sedes de un mundial de Teatro, Carlos laboró junto a un elenco de artistas locales que dieron vida a una glamorosa versión de la "Zapatera Prodigiosa". Allí, con María Eugenia Bazán, María Teresa Petric, Alejandra (mi esposa), colaboraron con el vestuario de los actores de siempre; Evaristo, Ximena Nogueira... luego Silvia Santelices, el "Maleta" Méndez, tantos.

Amó el Teatro, al grupo Tiara, la Casa del Arte, hasta hacerse actor en la versión rancaguina de la "Pérgola de las Flores". Su amiga, Ximena, me relata el secreto tras el sepelio del lunes. Cuando todos se retiraron, le cantaron, abrieron una botella porque él, en alguna noche lejana, pidió que brindaran el día de su muerte. Le cantaron, lloraron y corearon su interpretación del estilista en la Pérgola: "Je suis Piere, le peluquier".

El martes muy temprano, antes de marchar a Valparaíso, pasamos al Hotel España. Dos mujeres desoladas nos contaron de sus últimas horas, de su saludo coqueto tras el ventanal antes de ir a dormir y beber un vodka.

Carlos se fue solo, como el Principito en su propio planeta. Pero nos deja un legado enorme; la belleza, la amistad, la autenticidad son posibles, aunque ya no esté el hombre de rostro bello de niño, quien nos dejó un amanecer de invierno para susurrarnos: "sigan creando lazos, domesticando zorros, regando flores, buscando otros planetas, mirando a lo alto"...El está por allí, con su capa azul, enviándonos un beso.

 

Pati
el 13/06/2008 a las 20:06

Que mas?

 

Pati T.

...Quien no comprende una mirada, no comprenderá una explicación...


Orietta Andrea Arenas Díaz
Orietta Andrea Arenas Díaz el 19/06/2008 a las 14:44

Amigo:

!Que bien te describe el artículo que acabo de leer!

Así eras, un amigo incondicional,con su risa contagiosa , lleno de talento, manos bendecidas por Dios.

Recuerdo tu alegría de compartir en el Día del Ex- Alumno Instituto Inglés, observabas las fotografías de colegio , y lo típico tuyo, hacernos reír recordando cuando eramos estudiantes.

Tocaste el timbre de mi casa , ahí estabas , que alegría me dió verte, conversamos tranquilamente, lloramos, reímos, en fin. Tocaste el timbre de mi casa ,por trabajos que compartir. Gracias ex - compañero y amigo por depositar tu confianza en mi, por contar conmigo sin condiciones , tu recuerdo siempre estará en mi corazón y con alegría ya que así te gustaría q te recordarámos.

Salud! en nombre de todos tus ex- cpmpañeros del Colegio Instituto Inglés de Rancagua.

 

Orietta Arenas Díaz.

PD: Felicitaciones por el artículo en honor a Carlitos Berríos.


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