Esta semana dará conferencias en la Biblioteca Nacional y en la Universidad Adolfo Ibáñez, el connotado escritor italiano Carlo Ginzburg, afamado con su novela histórica "El Queso y los Gusanos", una pieza magistral en que describe la muerte en manos de la Inquisición en 1599 de un molinero de Friuli (norte de Italia), quien en sus lecturas de libros "apòstatas" había desarrollado su propia teorìa de la creación del universo. Menochio, el molinero, aseveraba que todo era un caos como cuando la leche se convierte en queso, donde los gusanos eran ángeles.
Ginzburg, doblemente disidente (judío y antifacista), da cuenta de esta etapa oscura de la Iglesia. Lo hace si panfletismo, por la vía de la reconstrucción del mundo renacentista, de la contrareforma, de la persecución a la brujería, de la destrucción de disidentes. Va a los archivos y completa la historia con lo que imagina fue la voz interior de Menochio. Asì hace treinta años escribió esta obra que se inscribe en la microhistoria o historia cultural que cultivan los profesores de la Universidad de Valencia, Justo Serna y Anaclet Pons- traductores de Ginzburg al catalán-, quienes también han sido invitados a estos coloquios que se desarrollaràn martes y miércoles. A noostros nos toca estar en el Congreso, pero recomendamos acudir a oìr a estos grandes intelectuales que hacen converger literatura e historia, buscando el millòn de lectores para el estudio del pasado.
