Muy bien estuvo la media Maratòn del Cobre (21 KM), que organizò Eduardo Palacios, y en la que junto a Daniel Sànchez, alentamos, ayudamos con el nombre e ideas. Pero Eduardo fue capaz de conseguir auspicios, lograr voluntarios entre estudiantes de educaciòn fìsica. La gente de El Teniente quedò satisfecha y con Guido Acuña y su equipo, especulamos la posibilidad de dar el salto a la primera Maratòn (42 kms), que en su equipo sugieren hacerlo desde Colòn ( en medio de la montaña) por la Carretera del Cobre hasta Rancagua.
Hubo una doble satisfacción; contribuir a crear una nueva oferta para la ciudad (entre los 300 participantes, vinieron muchos de otras ciudades, como un nutrido grupo de Temuco, quienes hospedaron y fomentaron "el turismo atlètico"), y a su vez correrla, con este puñado de amigos que estoicamente los domingos a las 9 de la mañana, cuando el valle duerme, enfilamos en la sociabilidad del trote hacia cuatro puntos distintos; Machalì, el Rìo Cachapoal, la montaña por el camino a Sauzal, y la propia Carretera.
El dìa que dejemos el cigarro y el placer de comer, estaremos en la mitad de los corredores. Por ahora, condenado al ùltimo grupo, sin verguenza, con el puro placer de correr 20 KMs y festejar la vida.

