Mucha fuerza a Beatriz, que hace un año tuvo el coraje de hacer la denuncia por la mafia de algunos funcionarios y empresas de Rancagua, Arica y Santiago, que abultaban contratos, seguramente en una red de coima y favores.
Lo pasò mal. Por mover a un funcionario cuestinable, algunos parlamentarios de la zona lo defendieron. Dudó tempranamente de contratos y desde Santiago insistieron en "visarlos", pero hubo una auditora y un ministro como Bitràn que la avalaron en hacer la denuncia (aunque se pudo hacer más desde arriba).
Dejò su cargo por desprendimiento y cansada de amenazas y por no tolerar sectarismo y malas pràcticas.
Ojalà la Justicia vaya al fondo, incluyendo a la red de protecciòn de quienes se han corrompido.
Beatriz tuvo coraje y no aceptó la complicidad del silencio. Asì se construye y se cuida a Chile.


solidaridad y apoyo para Beatriz. En tema de la corrupcion esta mucho mas extendida de lo que pensamos en nuestra sociedad. Policias, funcionarios judiciales y del estado, dirigentes politicos, etc. Pero la actitud de los concertacionistas que dirigen (no del pueblo concertacionista) es minimizar y negar. En micro trafico que destruye vidas en las poblaciones no seria posible sin la cooperacion de las policias, por ejemplo. Por eso Chile necesita un cambio y por eso CH1 no puede ser neutral.
Un abrazo