(En la foto nos encontramos con el equipo municipal del Alcalde Modesto Mendoza de Todo Santos en Guatemala. Vestimos la ropa típica que usa todo el pueblo).
En un reciente viaje a dictar conferencias sobre municipalismo a Guatemala, observamos las luces y sombras de este bello país centroamericano, claroscuros como sus atardeceres en que el sol y las nubes compiten por sentar su señorío en el país maya de las colinas ondulantes, los volcanes y el verdor del Pacífico al Caribe.
Guetemala, como todos nuestros países, muestra riquezas y debilidades, tesoros de los cuales aprender y problemas que requieren la cooperación internacional y el compromiso de sus clase dirigente. Veamos un pequeño balance:
- La riqueza de un país exepcional:
1.- La riqueza del mosaico de lenguas y culturas mayas, lo convierten en un país colorido, con fuerza comunitaria y con una identidad que encuentra en el libro sagrado del Popol Vu un signo universal.
2.- El rescate patrimonial, tanto de la arquitectura como de la síntesis de lo católico y los indígena, que se exprea en la arquitectura y las fiestas religiosas de lugares como Antigua, son un ejemplo para Latinoamérica. Esto se repite en la ciudad maya de Tikal, en los pueblos de lago Atilán, en la zona indígena de Quicé, en las fiestas musicales de las Verapaces.
3.- Se avanza en consolidar instituciones, aumentar la recaudación fiscal, aceptar la cooperación internacional no asistencial, sino creadora de formas de trabajo e innovaciones urgentes para construir un Estado moderno.
4.- La ciudad de Guatemala es la mega urbe de Centro América, con un ex presidente de Alcalde, un proceso de desarrollo urbano que mejora, cuidado de espacios públicos, creación de capacidad fiscal propia y una arquitectura de las mejores del Continente.
5.- Aunque la economía depende en parte de las remesas de los parientes que trabajan en EEUU, se observa una capacidad de emprender y comerciar desde los pequeños artesanos del textil indígena a los exportadores de café orgánico, creadores de cadenas de comida como "Pollo Campero" al incipiente cine documental. El sistema universitario cuenta con instituciones de buen nivel y se expande la matrícula, aunque con debilidades en oferta para técnicos y falta de investigación aplicada. La sociedad no está quieta, las nuevas generaciones se observan dinámicas y buscan crear riqueza.
Las debilidades, algunas urgentes, son ampliamente debatidas en el espacio público guatemalteco:
1.- Los niveles de delincuencia crecen producto de las pandillas de extorsionadores (Maras), secuestro calificado, asesinatos impunes y la influencia del narcotráfico. Falta concentración en el tema, recursos y sentido de urgencia para concluir cuestiones básicas; profesionalizar policías, limpiarla, limitar el porte de armas, dotarla de los medios modernos de control. La cooperación internacional está colaborando, existe un centro especializado en investigar casos graves, liderados por un juez español en el intento de terminar con la impunidad de los niveles altos de las instituciones. Nuestro país también colabora con misiones de policías y carabineros en la capacitación de las fuerzas investigativas.
2.- El país es desigual, los empresarios evaden mucos impuestos, la cultura tributaria es baja, y por tanto, el Estado tiene pocas redes de soporte comunitario y solidaridad activas y contudentes. Los guatemaltecos desconfían del mal uso de los recursos, lo que se expresa en las dudas al plan del Gobierno de Alvaro Colom de dar subsidios a las familias pobres que manden sus niños a la escuela. Más allá de la implementación, estos programas son necesarios y deben enriquecerse.
3.- La descentralización y la construcción de gobernabilidad desde los municipios y departamentos es precaria. Cuesta que los municipios se concentren en recaudar impuestos locales y focalizarlos en servicios básicos urgentes, como la cobertura y calidad del agua, la recolección y tratamiento de la basura. Sin embargo, se dan casos de avance y son decenas los municipios que buscan romper la rutina de la dejadez y la corrupción administrativa. Los departamentos tienen gobiernos débiles y designados, aunque sus crecientes fondos de desarrollo colaboran en obras de infraestructura municipal.
4.- La corrupción es un mal endémico que muestra malas prácticas a combatir. El manejo discrecional de proyectos de infraestructura de los parlamentarios es un caldo de cultivo para el clientelismo, no se usa del todo el sistema transparente de licitaciones, ex presidentes acusados de alta corrupción siguen en libertad, la Contraloría es débil y se duda de su probidad, al igual que de la independencia del poder judicial de los poderes fácticos. Como contraparte, la prensa es bastante crítica, la sociedad civil va despertando y la cooperación internacional condiciona crecientemente su aporte a mayores reglas de probidad.
5.- La economía requiere mayor complejidad y redes de fomento de la competividad. Los rezagos en infraestructura son evidentes con la excepción de la macrozona de ciudad de Guatemala (lo que se encarece por la topografía del país). Las comunidades y la Iglesia Católica se oponen a la minería y proyectos eléctricos. Falta diálogo, pacto social y cumplimiento de normas ambientales para destrabar esta oposición producto de malas experiencias.
Guatemala tiene todo para una proceso de recuperación de la seguridad, de la economía y del desarrollo social. Nos recuerda el drama de Colombia una década atrás. Pero al igual que el país cafetero, tiene las posibilidades, la fuerza de su gente y los procesos subterráneos de construcción de instituciones, que con la voluntad de su clase dirigente (no sólo de un presidente) puede dar saltos cualitativos desde el poder local y central. Un país fascinante que en el año maya que inició pronostica "tiempos del viento", ojalá una brisa que se lleve la borrasca y traiga luminosidad.

