
Una fiel lectora de nuestro blog se queja de que sólo escribimos de la dureza de la política de estos días (recordé una entrevista de Cristian Warken al cineasta chileno Raúl Ruiz, quien en su exilio en Francia cuando recreaba "Tres Tristes Tigres" reflexionaba sobre lo críticos que somos los chilenos, rescatando el inconformismo que moviliza, pero reconociendo que no hay que ahogarse y ver la vida). Entonces, el sábado gozamos la vida que se apoderó de la Plaza de los Héroes con una nueva versión de la Fiesta Huasa, mientras el país profundo de corraleros hacía el Champion en la Medialuna.La muestra ha crecido en todo sentido: Sergio Beas, el rancagüino ganador de Olmué, cantó con los "Cuatro Vientos" un repertorio de la rica diversidad del folklore (tonadas, cuecas y valses); la nutrida oferta gastronómica va desde las empanadas de Cecilia Torres (una activa dirigente vecinal del sector Vicuña Mackenna)a los asados de cordero al palo; de vicios bebestibles, a las viñas locales se suman ahora las pequeñas fábricas de cervezas naturales de Rancagua, donde nos impresionó "Zela" de Cristián Ojeda (9-4607782, 72-225708)...Incluso unas "gringas" la bebían dichosas frente a la Catedral como si estuvieran en un pub de Boston. La artesanía también ha mejorado; nos compramos un "envoque" para la concentración, unos chocolates donde Alejandra, vimos esculturas de hierro, cinturones huasos con copihues trenzados, vinos orgánicos de Colchagua, chamantos de Doñihue, sombreros de La Lajuela... Hay vida en el valle y la plaza de la capital de "nuestro país regional" mostró los frutos. Recuérdelo; cada año en Rancagua, en el fin de semana del Rodeo.

