Un grupo de adherentes a Chile Primero de Rancagua me preguntan por la orientación económica de nuestro Movimiento. Estas definiciones están en proceso de construcción, pero hay algunas afirmaciones que se desprenden del Manifiesto, del espacio político-cultural que ocupamos y de la visión de sus fundadores:
- Crear emprendimiento solidario en una economía global:
Nos apartamos de la derecha que apuesta sólo al libre mercado y la estabilidad macroeconómica (los monetaristas), y de la izquierda tradicional con su visión más estatista o su énfasis en la asistencialidad (Nota: no obstante, tanto estabilidad macro como asistencialidad son necesarias).
El foco es el emprendimiento con solidaridad (F.Flores); desatar las energías creadoras de personas y comunidades, lo que genera una cultura de mayor autonomía y por tanto de capacidad de hacer ofertas relevantes que generan tanto bienes sociales como empleo digno para quienes le dan sustentabilidad.
- A Chile le falta tesis productiva para superar las puras materias primas:
Un país pequeño y aislado como Chile, necesita proactividad público-privada para hacer apuestas de desarrollo económico relevantas, movilizando con mucha más energía y rapidez recursos para desarrollar sus líneas estratégicas. Se han esbozado; la potencia agroalimentaria (biotecnología), cluster minero con generación de nuevos procesos, turismo de calidad y seguro, la capacidad audiovisual como industria chilena en la era global.
- Comprender que lo digital no es apéndice sino el centro de una nueva forma económica:
Nuestra prioridad en apurar la inserción digital en Chile, tiene que ver con generar cultura de la innovación, socializar medios de formación, pero sobre todo, meter a Chile en la experiencia de la nueva economía que tiene aplicaciones múltiples donde se pueden inventar negocios; cultura, juegos educativos, medicina a la larga distancia, servicios especializados, nuevos medios de comunicación.
- Valorar la innovación y el emprendimiento para producir un chileno ecomocionalmente fuerte:
El país requiere energía espiritual para no angustiarse con los cambios y pasar de la queja a la capacidad de hacer ofertas y crear redes colaborativas que le impliquen nuevas ofertas y productos en el mundo. Un miembro de Chile Primero, Rodrigo Walker, es un buen ejemplo de su capacidad tanto de conducir una empresa top como de generar una red de fomento al diseño industrial y gráfico competitivo (Chilepaísdediseño).
- Cooperación y pacto social en las empresas: negociaciones en que todos ganan.
Pensamos inclusivamente; el país necesita empresas furetes y sindicatos fuertes, con capacidad de interlocución, con información sobre la mesa, y con cultura de negociar mirando hacia adelante, en que se compartan los logros comunes.
- Descentralizar para dinamizar los territorios:
La opción por elegir gobiernos regionales apunta a lo que ocurre en todos los países desarrollados; eso dinamiza los territorios que compiten por crear empresas, fomentar sus fuestas, cultura y turismo, así como crear poder asociativo, pacto social y cooperación público-privada.
- Producir innovación en la educación es clave para una economía de mayor complejidad:
Criticamos la educación pasiva que busca medir conocimientos, que es la matriz predominante. La aspuesta es por introducir preguntas, generar investigaciones, trabajo en equipos, los juegos pedagógicos, la capacidad de crear y hacer ofertas como fenómeno ontológico en el aula, junto al comprender y saber leer el mundo en que vivimos.
- Contra los monopolios y por la difusión económica:
Dinstiguiendo mercado (Braudel) del capitalismo monopólico, el movimiento es contrario a la concentración económica, apoya una mayor competencia para resguardar al consumidor empoderado, y sobre todo, para evitar la híper concentración, promueve la capacidad de crear y emprender desde abajo. Niveles moderados y eficientes de regulaciòn son siempre necesarios, como la transparencia para la fiscalizaciòn de los consumidores.
- Una economìa que se proyecta en su compromiso ambiental
Sòlo es viable la economìa que se haca cargo del medio ambiente, inentiva un suso racional de la energìa, minimiza las externalidades negativas y apoya la innovaciòn no sòlo para mitigar, sino para regenerar àreas dañadas. El uso alternativo de energìas y sus aplicaciones populares son nuestro foco.

