Tiene sentido hacer una crónica desde la percepción que tenemos de la campaña. Màs allà de los discursos, el sentido de lo actores, los gestos, las buenas ondas y las amenazas. Aquì como en una plaza pùblica.
Partimos temprano en Santa Rosa de Pelequèn. Karen quiso hacer una manda, es catòlica, y Marco el gesto de respeto hacia la religiosidad popular, que la gente supiera lo que dijo: "el mundo lo mueve la fe". El Rector del Santuario, Padre Pepe Ortiz, fue amable y le dijo que "ojalà lo escuchè la Santa". Con el Padre Pepe colaboramos a comienzos de los 90s para dar vida a fiestas religiosas en Rancagua.
Despuès en Rancagua, con una Karen incansable, cafè con dirigentas sindicales en la CAT, con pobladores de la Villa Cordillera, Laguna del Inca y Vicuña Mackenna 3 (trabajadores y pobladores, sujetos de nuestra opciòn preferencial), recorrido inagotable por la Feria de la Renè Scheneider (buena recepciòn, con un par de picados que denostan con lo de "pura tele", la gran mayorìa reconociendo el esfuerzo de una mujer excepcional), y onces con abuelos en los Socoros Mutuos (mucha gente de origen social cristiano).


Despuès en Doñihue una agenda intensa, a pesar de las amenazas de un parlamentario oficialista (con barba hippie) por el apoyo que despertamos en directivos municipales. No importò. La gente fue a la Plaza, se escuchò la radio comuniatria, las chamenteras de Camarico mostraron su arte, y el club deportivo escuchamos un charro romàntico y despuès el discurso claro con Karen, y Claudio Segovia (candidato a diputado del distrito 33) del sentido político profundo: màs solidaridad estructural,democracia y descentralizaciòn, dinamismo y renovaciòn....Cambio, pero progre.

Terminamos con una Karen ovacionada en Graneros, donde Miguel Gutièrrez y la Corporaciòn Cultural realizaron un magnífico concurso nacional de cueca en que cada Regiòn y zona, incluyendo Isla de Pascua, mostró su manera de sentir y bailar la danza nacional.

Ya no nos quedan pafletos, pero salen voluntarios y gente que ofrece su ventana para un poster. Así seguiremos en esta cruzada de mística y sentido.







