Es falso el gran dilema que tiene retrasado una ley-reglamento que ordene el uso definitivo de los ingentes recursos para innovación, investigación y tecnología, que están ahora disponibles gracias a la ley de royalty minero que una decena de parlamentarios impulsamos hace tres años. Los dos debates son: si se cumple la palabra y se dan cuotas a regiones, sobre todo mineras, que están muy rezagadas en estas áreas de futuro, y si se consideran protagonistas a las universidades. Los críticos “iluministas”, que suelen hacer políticas públicas desnudas de “actores de carne y hueso”, viven en dos sospechas; que las regiones botarán los recursos en proyectos mediocres y que las universidades malgastarán en sus castas de investigadores con papers no productivos. Por tanto, la solución sería tener sólo concursos nacionales de proyectos, donde las regiones y universidades deben competir con empresas y centros de investigación privados.
La verdad están “in between” como dicen los gringos, y hay que pensar con “y” como sugiere Beck. Es posible tener concursos nacionales con puntajes especiales para quienes incorporen universidades y regiones rezagadas. Es lo que han hecho los europeos con uno de los componentes claves de sus mega recursos para sacar del rezago a sus subregiones; los llamados “fondos de convergencia y cohesión”, que mezclan infraestructura, fomento productivo y apoyo a centros de investigación que jalonen nuevos desarrollos. Han sido eficientes en las regiones “pobres” del sur de España, Italia, Grecia, Portugal, Irlanda y el este alemán, y ahora se focalizan en los nuevos estados incorporados del este.
El instrumento para nivelar “hacia arriba” y no administrar pobreza con centros atrasados, ha sido la política de propiciar “consorcios”, donde se mezclan institutos de las mejores universidades europeas, empresas y centros “atrasados” de las regiones subalternas. Rotan los académicos e investigadores, estudian en conjunto, usan las nuevas tecnologías y su deslocalización, hacen un up grading y generan nuevas oportunidades. Es decir, no se quedan en el “localismo”, pero tampoco entregan sus millonarios subsidios y fondos al mercado de los “grandes” ( Barcelona, Londres, Paris, Berlín, Bruselas o Milán). Los que si quieren participar de los mismos, no sólo deben focalizar sus investigaciones en nuevos polos de desarrollo de las regiones pobres, sino que incorporar actores de las mismas y acompañarles en su salto adelante.
Si miramos las cifras de proyectos de investigación que coordina el sistema CONICYT, se desprende la concentración en las principales universidades tradicionales ( y la total ausencia de los entes privados), su concentración en Santiago- con la excepción de la poderosa U. de Concepción-, y la participación expectante de otras zonas como Valparaíso, Antofagasta, Talca, Valdivia y Temuco.
INDICE DE LAS DIEZ UNIVERSIDADES CON MÁS PROYECTOS CONICYT AL 2006
UNIVERSIDAD | FONDECYT REGULAR | CON APOYO INTERNACIONAL | TOTAL PROYECTOS | |
U. de Chile- Santiago | 314 | 50 | 364 | |
U. Católica- Santiago | 221 | 42 | 279 | |
U. de Concepción | 108 | 17 | 125 | |
U. de Santiago | 86 | 20 | 106 | |
U. TFSM- Valparaíso | 43 | 18 | 61 | |
U. Austral- Valdivia | 48 | 6 | 54 | |
U.Católica-Valparaíso | 36 | 6 | 42 | |
U. Talca | 27 | 7 | 34 | |
U. C. Norte-Antofagasta | 24 | 6 | 30 | |
UFRO Temuco | 16 | 6 | 22 |
Sabemos que un banco internacional está haciendo un nuevo estudio de clusters (conocemos tres previos), que nos imaginamos determinará lo que sabemos; las potencialidades de investigación en procesos mineros del norte, semillas y frutales en el centro, pastos y lecherías en el sur, junto a acuicultura. Ojalá que a estos “estudios tradicionales”, vengan impulsos en temas medioambientales y que también de apoyo como “innovación” la creación de nuevos soportes en la lacra delito-droga o las posibilidades de la industria del cine chileno en el mundo: ¿Por qué no un consorcio de una productoras de California, con ARCOS, canales locales y
El punto es pensar con “y” por la vía de consorcios e incentivar su creación con puntajes especiales en el uso de los fondos del royalty. Que

