Amigas y Amigos de Rancagua;
A comienzos de años tenía decidido no ir a la reelección y volver a mis actividades de profesor universitario, gestor de proyectos de desarrollo y consultor de la cooperación alemana en gerencia pública y descentralización en paises latinoamericanos. Pero junto a Álvaro Escobar y Marco Enríquez-Ominami decidimos que no podía quedar en nada nuestra disidencia en la Concertación y nuestra convicción de generar un cambio pero progresista.
Recordemos: nos tildaron de "díscolos" porque llamamos "corrupción" y no "malos manejos" los escándalos de Chile Deportes y Ferrocarriles. Con Álvaro Escobar renunciamos al PPD cansados de la prepotencia de algunos dirigentes que, en vez de practicar la "democracia interna", amenazaban a los que no les rendían pleitesía.
Criticamos a los partidos, sin abandonar nuestros valores e ideales progresistas. De hecho, apoyamos todo el programa de protección social de la Presidenta Bachelet, aportando ideas a reformas importantes como la previsional. Y fuimos mucho más allá: propusimos sindicalización automática, aumentar el royalty minero para mejorar la educación pública, leyes para transparentar la política. En dos cosas votamos diferente al Gobierno: la primera vez voté en contra de los dineros para el Transantiago (lo que permitió que dieran compensaciones a regiones, incluyendo los nuevos semáforos para Rancagua) y junto a Marco y Álvaro no apoyamos la nueva ley educacional, por considerarla tibia, burocrática, y sin compromisos explícitos para mejorar la educación pública.
Busqué un camino alternativo a la Concertación y a la Derecha en el movimiento Chile Primero, el cual me defraudó al optar sus principales dirigentes -no la base de regiones como la nuestra- por sumarse a la coalición de Piñera. Ante eso, he optado por ser independiente. Soy sincero: creo en más impuestos, apoyo a Carabineros pero tengo claro que la delincuencia necesita más inversión social y no la pura "mano dura" que propicia la Alianza, me encanta el emprendimiento pero a su vez me gustan los sindicatos y el diálogo social; fui fundador del PPD, luché por la democracia, apoyé a la Concertación, pero me cansé del autoritarismo de sus partidos, del doble estándar, del miedo a descentralizar, de la tolerancia a malas prácticas.
Compartimos la pasión por la justicia social y la queremos profundizar. Nos indigna la "privatización" de CODELCO con los miles de subcontratistas. Queremos un CODELCO fuerte, transparente, 100% estatal, que no se preste para pitutos y negociados.
Queremos construir un Nueva Mayoría que no tema a las regiones, a los pobres, a los jóvenes, a las minorías, que pratique la democracia interna, crea en la descentralización, expulse a los corruptos (y no a los críticos) y lleve a Chile por caminos de solidaridad y respeto al otro.
Me he reencantado con el sentido profundo de la política, con la búsqueda del bien común, para dinamizar Chile, para dar poder y dignidad a Rancagua.
Ustedes juzgarán mis aciertos y errores. Ustedes elegirán. Yo estaré siempre agradecido de haber representado a Rancagua. He actuado con apego a mis convicciones más profundas. Con el sistema electoral binominal era más fácil quedarse en una coalición grande. Pero he sido llevado por mis ideas y no he tenido miedo de alzar la voz y buscar nuevos caminos. Por esas ideas les pido la confianza y el voto con respeto y fratrenidad.
Un abrazo
Esteban (Teo) Valenzuela Van Treek.






