En la medialuna de Rancagua, se inaguraron las Fondas con un buen pie de cueca, y con algo de pudor le hicimos empeño, una y otra vez, por puchas que les gusta bailar a las rancagûinas. Es que aquì esto de la cueca es cosa seria y se multiplica en conjuntos, clubes, academias de niños (estaba la pareja de infantes vice campeones en Iquique) y los locales de venta de trajes huasos que proliferan en la zona del mercado y nuestra calle de infancia, Carrera Pinto. Allì me hiceron esta chupalla "Triple Talla", como me bromean...Me encanta este sentido huaso, històrico, bailador de Rancagua, y las mujeres danzan con finura, la mirada fija, la sonrisa de primavera. Ya, a animarse que estamos de fiestas y que las arpas y la vihuela toquen ese sururro patrio que nos recuerda que somos una comunidad. Es tanto el fervor, que el Eduardo Cortès se vino de Noruega a participar del mundial de cueca en Buin para representar a Rancagua. Es que la cosa es cultura cotidiana, se nota, goza y vive, como aquì, tratando de zapatear en la fonda " Los Alpinos" en la medialuna de Rancagua.-


Se le ve un poquito tieso, compadre. Por acá la Maida una experta en empanadas. Cariños a la familia y feliz 18....