Esteban Valenzuela Van Treek

Regionalismo Activo

www.ignire.cl publicó entrevista que hicimos a Dióscoro Rojas

Enviado por Esteban Valenzuela el 02/06/2010 a las 15:00

(La revista web de políticas públicas, www.ignire.cl , que coordina Pablo Arellano, nos publicó una entrevista a Dióscoro Rojas, en nuestro interés por la política y la historia. Es la primera parte.

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El verde-rojo guachaca que prefería las rancheras al Che Guevara Primera Parte

Esteban Valenzuela Van Treek

Columnista Invitado

 

Nota editorial: Esta entrevista será publicada en dos partes dada su extensión. Hemos querido mantenerla en casi su totalidad, por el valor testimonial que tiene.

 

Esta entrevista, realizada en Octubre de 2009 en Valparaíso, es parte de un capítulo titulado “Vidas mapucistas” de mi tesis para doctor en Historia Contemporánea de la Universidad de Valencia. Por su valor histórico de dar cuenta de la diversidad del MAPU- no sólo sectores medios altos provenientes de la UC, también provincianos con origen en la cultura campesina reformista católica de los años 60s-, así como mostrar una visión propia de la UP y de la lucha contra dictadura, el autor nos entrega la entrevista a Dióscoro Rojas, un monumento vivo a la cultura popular chilena.

 

 Su valor radica en tres aportes históricos:

 

(1) la fundación del MAPU no sólo convergió la élite católica de clase media que se radicalizó en los años 60s,  articulada como facción "rebelde" de la DC y grupo dominante de la JDC hasta el quiebre en mayo del año 1969. Los comunitaristas (Rafael Gumucio, Jacques Chonchol, Julio Silva Soilar), el núcleo marxistizado de la JDC rebelde (Enrique Correa, Rodrigo Ambrosio, Jaime Gazmuri, Fernando Avila, Juan Enrique Vega), los intelectuales impactados por Luis Althusser (Marta Harnecker, Tomás Moulian), el grupo de la UC que participa en la reforma universitaria (Miguel Angel Solar, JJ Brunner, Carlos Montes, Manual Antonio Garretón), son una parte del MAPU, pero no toda. La otra vertiente más popular y campesina la constituyen segmentos de dirigentes  (como Raúl Aravena de la UOC y los hermanos Maureria, asesinados en los hornos de Lonquén) e hijos de campesinos que acceden a la universidad en provincia y participan  en política con el influjo de la iglesia progresista. Es el caso de Dióscoro y sus referencias al obispo Manuel Larraín, que impulso la Reforma Agraria como prelado en Talca.

 

(2)  Díoscoro muestra un submundo bajo la UP: el pertenece a un Grupo de Acción Popular (GAP) del MAPU, que entiende por música popular la comprometida "y la que le gusta al pueblo" (de las rancheras a los Beatles), diferenciándose de cierta izquierda ortodoxa-seria marcada por la estética del realismo socialista, y a su vez, de los "doctos" que se enclaustran en la música selecta. Dióscoro es el hibridaje de tradiciones musicales universales y campesinas, con sensibilidad social, pero que habla del amor, los problemas y las dudas existenciales. El lo refleja en su recuerdo de la canción de Payo Grondona, "La Nelly y el Nelson", donde no sólo se habla de tomarse terrenos para los campamentos, sino también de sus deseos amorosos.

 

(3) Dióscoro es parte de la red que crea el pequeño, pero influyente MAPU-OC(facción de Gazmuri), quienes entre los años 78-83 despliegan un trabajo cultural amplio con gran productividad: en iglesias, en la ACU, con la creación de la Revista La Bicicleta (Eduardo Yentzen), el video alternativo (Augusto Góngora y Herman Mondaca), otras revistas como APSI (Marcelo Contreras y Fdo. Villagrán), ligados a apoyos externos (Ariel Dorfman, Fernando Reyes Matta, Antonio Skármeta). Díóscoro es parte de esa visión amplia de hacer trabajo contracultural en los peores años del autoritarismo.

 

La historia de Dióscoro (innovar toda la vida, incluyendo su apuesta por la Cultura Guachaca) se asemeja al MAPU en su iluminismo, apertura y mestizaje.  En su calidad de miembro del MAPU y luego del trabajo cultural del MAPU-Obrero-Campesino bajo la dictadura.

 

“Oriundo de la zona campesina de Talca, donde se integró al MAPU desde su familia demócrata cristiana “apostólica y romana”- dice con ironía. Conoció a los Parra por sus actividades musicales y porque su hermana fue pareja del Tìo Roberto. Inventó los festivales de la Cultura “Guachaca”, expresión chilena que se refiere al hombre pícaro  que mezcla tradiciones campesinas y citadinas de  “los de abajo”. Creó peñas, cantó, payó y organizó recitales hasta el último día de las luchas contra la dictadura. Ingresó al PS, pero se sigue sintiendo un mapucista de Talca, un  mensajero de la tradición oral campesina “para las luchas populares….con alegría”.

 

¿Fuiste DC o te metiste directo al MAPU?

Yo era de la ronda DC; mi mamá era DC.  Como uno viene del campo, Frei era muy importante, yo venía de Lontué, yo soy hijo de campesina, después se dio la industrialización, mi papá era tonelero, se dan las primeras luchas campesinas…Estaba el Obispo don Manuel Larraín, por ejemplo, el papá del diputado Lorenzini, era un tipo extraordinario, creó la ley de sindicalización campesina, la ley de los días de lluvia y la semana corrida, cosas que fueron fundamentales.   Mi papá era conservador, venia de Santiago, él era muy católico.

Manuel Larraín fue poco reconocido en la historia, pero él fue el propulsor de la reforma agraria, antes que el Cardenal Silva.  Cuando caen detenidos los primeros dirigentes campesinos en Molina, el Obispo hace una declaración histórica en Talca: “si caen presos los campesinos, el Obispo también se va preso”…Y eso que era Larraín Errázuriz.

La Iglesia era otra cosa, don Manuel era propulsor de muchas transformaciones, como la reforma agraria por ejemplo.  Él es el que les da el paso a los demócratas cristianos dentro del Partido Conservador, les da la bendición.  Es importante también porque él deja afuera a todas las congregaciones que, según él, eran clasistas, como el Opus Dei.  Era obispo de Talca pero además presidente del Celam, la Confederación Episcopal Latinoamericana, CELAM.

 

Culturalmente el MAPU partió de la DC, inspirados en  cristianos progresistas como Mounier y  Maritain, pero rápidamente se mete al marxismo duro. Carlos Montes contó que pasaron de Erich Fromm, del existencialismo católico al Manifiesto Comunista ¿A ti qué te pasó?

No, nunca me importó, la vida la va desarrollando más la práctica que la misma teoría.   Había una iglesia en esa época muy centrada en los problemas de la gente, entonces yo tampoco puedo decir que yo no he sido demócrata cristiano, porque en la práctica viví con mi familia que era parte de la Democracia Cristiana, pero yo no lo asumo como pecador, cono ninguna de esas cosas.

Yo no puedo decir que mi mamá estaba mal porque ella era campesina y adhería a los principios de la Democracia Cristiana por lo que hacía por los campesinos. Mi papá y mi mamá eran de misa y además de la DC pertenecían a la Cofradía del Carmen.  Ella cantaba en el coro, mi papá tocaba las campanas de la Iglesia, para nosotros la iglesia tenía otra representatividad. Yo fui acólito y presidente de los acólitos, entonces mi vida se relacionaba con la iglesia y porque la Iglesia casi nos daba de comer.   Acuérdate de Caritas Chile, que nos daba la harina y todas las cosas, porque nosotros éramos once hermanos y mi papá era alcohólico, entonces la cosa no era tan fácil.

Lo otro que es importante es que la única posibilidad que teníamos nosotros para seguir estudiando era a través de la iglesia.   Por eso mi hermano mayor se hace sacerdote, es doctorado y es lo que quería don Manuel Larraín, que lo tuvo al lado de secretario en Talca.  Mi otro hermano después también estudió en el seminario, y todos de uno u otra manera pasamos por la Iglesia, que era el conducto para poder estudiar.

 

¿Por què lado viene tu vínculo con los Hermanos Parra?

Mi hermana Catalina se casó con Roberto Parra, el de La Negra Ester. Yo le presenté al tío Roberto, pero además yo viví con el tío Roberto en la época dura porque el tío Roberto cantaba en todas las peñas que yo dirigía.

 

En la UP tú te quedaste con el MOC, con los moderados, o sea tú encontrabas que los otros eran locos, los del Poder Popular, que se estaban jodiendo a Allende, que había seguir la línea del MOC, del Presidente y del PC.

No era por una cuestión teórica sino que yo veía dos cosas.  Yo creía en eso, donde yo venía se registraba que habían maneras que no eran parecidas a las de donde uno viene, lo veía claramente.  Como yo venía de una organización campesina, en que las marchas, todo costaba tanto esfuerzo, yo pensaba que eso eras los que más apoyaban, que era Allende, o la Unidad Popular, que eran producto de la lucha social, de la gente.

 

Al MIR lo encontrabas ideologizado…

Yo lo encontraba más bien extraño.  Tiene un valor que yo me distinguía: Yo era el mejor de la escuela, gané muchos festivales en el sur cuando empecé a cantar y me di cuenta que la música me iba a sacar del pueblo alcohólico, de mi padre alcohólico, y cuando salí me encontré en el Conservatorio Nacional.  Yo creo que fui el único que aprovechó este proceso de la reforma, antes de entrar al conservatorio se hizo una reforma que los alumnos no necesitaban tener los 5 años de teoría, los 5 años de armonía y de contrapunto además de presentar una serie de composiciones.  La carrera en ese tiempo era muy exigente y eso hizo reconocer la música popular chilena y por ahí entré yo.  Me acuerdo que Cirilo Vila entendió y me dejó adentro.

 

Me interesó eso que dijiste.  ¿Encontraste extraños a los militantes del MIR, como que no vivían en la realidad?

Yo encontraba extraño, por ejemplo como se vestían.   Yo no soy adherente del Che Guevara, y cuando sucede lo de Cuba yo estaba preocupado de ir a tocar rancheras a las fondas, del partido de fútbol del domingo.  El Che Guevara no era tema, entonces cuando veo gente de barba, en el campo no se veía mucha gente con barba y con mantas negras. Yo lo encontraba extraño, para mí era raro. Veía gente muy educada, que sabía muchas cosas y las decían muy bien y bonito y seguramente tenían razón, pero en lo sustantivo yo encontraba que no tenían razón, no me calzaba lo que ellos decían.

 

Es importante lo que estás diciendo porque tú reconoces la tradición del canto de raíz chilena, que no es el canto idealizado militante marcial que hacía Quilapayun, con los ponchos negros.

En el conservatorio se dio la discusión y yo a esa altura ya era del MAPU.  No había ningún MAPU en el Conservatorio.   Yo venía del MAPU de Talca, y además era un cantante relativamente conocido, porque a los 16 y 17 años yo participaba en un programa de radio, escribía en el diario, dirigía la academia de folclore en mi colegio porque había ganado muchos festivales para la región. Entonces yo sentí que el MAPU era un partido muy pequeño pero había hartos amigos que eran más simpáticos y estaba el hecho de que habían salido de la Democracia Cristiana.   Me gustaba por los amigos de Talca y pensaba que iba hacer un aporte para ellos. A esa altura no sabía lo que decía Ambrosio, y ahora tampoco, ahora comprendo un poco lo que él pretendía pero por el hecho de que yo estuve en Francia, cuando habla por ejemplo de los cuadros quiere decir que son los más capaces. 

 

El autor es periodista, Máster en Ciencias Políticas de la UC, Máster en Desarrollo de la U-Wisconsin-Madison, ex alcalde y diputado por Rancagua. Fue secretario general del PPD. Es independiente y apoyó a Marcos Enríquez-Ominami en las últimas presidenciales. Trabaja de consultor en descentralización para la GTZ alemana en Guatemala.

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