LA BUENA MUERTE: NOTAS PARA UN CAMINO DE SERENIDAD
por Esteban Teo Valenzuela en recuerdo de Camilo Godoy.
Camilo, un joven extraordinario a quien conocí de niño, decidió saltar de un séptimo piso en un viaje infinito: sus padres, sus amigos, los que le vimos crecer, nos quedamos mudos, sin respuestas. Una peregrinación por dentro que desconocemos, un secreto. No había motivo aparente; 24 años vitales, alegre, feliz con los triunfos de la "U", tocando con su banda, estudió comercio e idiomas, trabajo estable, ya con su propio departamento, hermanos que le amaban, un padre educador y una madre pianista
(Leer más)

