
En una clase de historia escuché algo terrible. Un tal Celin decía que "toda verdad estaba en las sombras". Como hoy es el "
día internacional de la mujer", lo primero- políticamente correcto- fue escribir un panegírico en favor de la mujer; que en Chile tenemos un culto a las vírgenes incluso de los evangélicos (Virgen del Carmen, Reina de Chile), que Inés de Suárez y Fresia mostraron bravura desde lo español y lo mapuche; que la Quintrala era una loca pero leal; que Amanda Labarca se preocupó de la educación; que Eliana Caffarena luchó por el sufragio femenino contra el machismo; que en Rancagua la mayoría de los buenos dirigentes vecinales son mujeres que se toman en serio su barrio.
En verdad, hay mucho por lo cual enorgullecerse de nuestras mujeres. Miramos con asombro como en la Municipalidad de Tetuan, una ciudad marroqùí del mundo islámico, vecina a Andalucía en España (apenas separada por el breve estrecho de Gibraltar), dedicaba su semana cultural a Gabriela Mistral. Sí, ojos musulmanes valorando la poesía dulce y asertiva de nuestra poeta del valle del Elquí, panteísta y crítica desde un medio rural que ella hizo universal. La Mistral fue una temprana feminista en la primera mitad del siglo XX. Nos imaginamos a una marroquí organizando el homenaje a la Nobel, una fémina que leyó los discursos y correspondencias emancipadoras de profesora de Vicuña. Cuando uno camina por las ciudades islámicas ve a las mujeres reunidas en grupo, con el rostro cubiero por un velo, como escondiéndose. En la cultura cristiana la Virgen va a rostro descubierto, igual que María Magdalena. Pero no juzguemos lo que no conocemos; muchas de ellas se ven felices y otras expresan sus ganas de liberación - como esas iraníes que protestaron en Teherán contra la opresión de sus leyes que en Chile ya superamos (el testimonio judicial de las mujeres es inferior al de los hombres, necesitan el permiso del macho para salir del país, el divorcio es más rápido si lo desea el hombre, etc).
Pensé en hacer un ranking de las mujeres influyentes en mi vida, y la verdad que me sorprendí. Mi vida era una deriva en que los íconos eran mujeres. Será porque los chilenos somos "
huachos", como dice la socióloga Sonia Montecinos, en la imagen de Bernardo Riquelme llamado O`Higgins. Un hijo no reconocido, que se cría entre mujeres, las que le enseñan de la vida privada y pública, las que invitan a la grandeza. Pensé en mi madre, mi tía Cora, mi abuela Isolina, en las mujeres que me críaron y me educaron. Dulces y duras, concretas y voladas, tiernas y distantes...muy chilenas.
Hemos avanzado. Nos gobierna Bachelet con una clara agenda de protección social, recordándonos que llegó la hora de la solidaridad en serio y de elevar las pensiones a los viejos pobres, ofrecer salas cunas a las mujeres jefas de hogar, mejorar los consultorios, aumentar las enfermedades cubiertas por los fondos de salud...Pero una buena mujer sabe combinar la protección con preparar al polluelo para que vuele solo. Eso nos falta; más autonomía regional, fondos para crear microempresas, apoyo a la innovación....Protección y madurez, solidaridad y redes de competitividad, ternura y distancia, esas son las claves de las mujeres que saben manejar los afectos y la enseñanza, que el crío no crezca ermitaño pero tampoco se pasme y sepa destetarse.
8 de marzo y un grupo de mujeres mueren por luchar por su derechos. Duro. Muy cerca de Chicago (donde ocurrió la tragedia de las obreras), hace diez años, en la Parroquia San Patricio de la Universidad de Wisconsin, me emocioné hasta llorar cuando el cura hizo dos gestos a la mujer: el Padre nuestro lo comenzó con "
our father- mather that you are in the heavens" (padre nuestro, madre nuestra, que están en los cielos), y a la hora de la prédica, habló sólo un minuto (para cumplir las exigencias vaticanas) y después cedió la palabra a la "
hermana Mary" ,quien realmente reflexionó sobre el Evangelio...Vaya Iglesia, vaya cura, vayan mujeres. Nos llegará ese tiempo.
Sería injusto nombrar mujeres talentosas de Chile y de Rancagua, ya que el lenguaje revela y oculta. Esta vez me lo guardó, aunque hice mi ranking de las top ten. Somos hechos por mujeres, de perogrullo, dependientes de sus gestos, miradas, cariños y consideraciones. También de sus arengas y luchas. Cada vez más, de sus investigaciones y propuestas. Más aún, ahora de sus iniciativas de ley y decisiones. Por eso optamos; tiempo de mujer. Que se la tomen en serio y combinen lo maternal-protector con lo educador- desarrollador. ¡ Ni huachos ni mamones, Viva Chile¡ (aunque, vivan muchos grandes huachos y vaya que conozco mamones renovados gracias a estar acompañados por grandes mujeres).-
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